Habilitación/rehabilitación (Atención directa):
Prestar servicios de habilitación/rehabilitación no es responsabilidad, ni función de las auto- organizaciones de PCD sino del Estado (Art.26 de la Convención). El hecho que “Los Angelitos” – en Chalatenango junto con ALGES – lo esté haciendo, se debe a dos cosas fundamentales.
1. El hecho que las personas afiliadas requieren de estos servicios, necesidad a la cual el Estado no está dando respuestas.
2. Que las personas difícilmente se organizan si no hay un “beneficio” concreto, dicho en otras palabras, el servicio se convierte en el “gancho” para promover la organización gremial.
Los actores principales de la atención directa son los siguientes:
• La PCD y su familia (en el caso de “Los Angelitos” predominantemente las familias.)
• Las/los promotoras/es comunitarias de rehabilitación.
• El personal técnico (fisioterapistas y educadores especiales).
• Representantes de las instituciones estatales presentes en la zona (alcaldes, personal del MINSAL y del MINED).
• Las directivas gremiales.
• Instituciones de tercer Nivel (sobre todo ISRI y Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom) como centros de referencia y contra referencia.
Las intervenciones terapéuticas se brindan actualmente en las áreas de:
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- Rehabilitación física
- Educación especial
- Terapia de lenguaje (en cada zona existe un recurso profesional diplomado en terapia de lenguaje).
- Terapia ocupacional y/o pre-laboral.
Las atenciones se realizan o en los centros y puestos comunitarios de rehabilitación o a través de visitas domiciliares realizadas tanto por los y las promotoras (en la mayoría de los casos) pero – según necesidad – también por el personal profesional.
La forma de atención depende de cada caso: puede ser individual o grupal. En los casos donde sea posible, se opta por la atención grupal – tanto para economizar el tiempo del personal pero sobre todo para crear en el marco de la atención directa espacios de intercambio y apoyo mutuo entre las PCD y sus familias. Además, se prioriza – en la medida posible – en terapias activas que involucran a la persona (y/o su familia) y no requieren de medios técnicos (aparatos) sofisticados.
Bajo el término de la atención directa subsumimos actividades que abarcan:
a. Prevención (sobre todo a través de charlas impartidas tanto por promotoras y/o personal profesional) a grupos focales. Jóvenes en edad fértil (en coordinación con las escuelas de las zonas de intervención); Mujeres embarazadas (en coordinación con los Ecos – familiares o Unidades de Salud); Adultos mayores (coordinado con directivas de adultos mayores si estos existen o cualquier otra estructura que tenga acceso a este sector y capacidad de convocatoria, como pueden ser: Directivas comunales, pastoral social u otros.) Grupos específicos con problemas frecuentes en común como por Ejemplo: Grupo de mujeres de la sastrería con problemas de espalda.
b. Detección y estimulación temprana
Este trabajo se realiza en coordinación con el personal de los Ecos familiares o Unidades de Salud (Mujeres con niños de 0-5 años a través de charlas/talleres sobre signos y síntomas de alerta). Aparte del personal propio de la(s) asociación(es) participan en esta labor (detección temprana) también las y los promotores de salud del MINSAL de las zonas de influencia que fueron capacitados para esta labor por el personal profesional de la asociación.
c. Capacitación para la intervención terapéutica
La PCD respectivamente su familia debe de participar activamente en el proceso rehabilitatorio, lo que implica necesariamente su capacitación teórica pero, sobre todo, práctica para tales fines. Consecuentemente una gran parte de la labor, tanto del personal técnico como también del los y las promotoras, se refiere a la capacitación y enseñanza. Esta capacitación y enseñanza se realiza a través de talleres/charlas las cuales por su parte se dividen en dos categorías. Temas generales en donde se abarcan problemáticas como “Descuido y Sobreprotección”, “Impacto de la Discapacidad en la Familia”, “Autocuido e Higiene Personal”, (existe un canon de temas a trabajar) y temas específicas por discapacidad. La otra forma de capacitación y enseñanza es a través de la práctica por lo que generalmente un miembro de la familia debe de estar presente a la hora de la intervención terapéutica y participar activamente en ella con el compromiso de replicar la intervención en la casa.
d. Intervención terapéutica
La intervención terapéutica comienza con la evaluación inicial, levantamiento de expediente y la elaboración de un plan de atención en conjunto con la PCD y respectivamente su familia. Para el plan de atención se parte, no solamente de los hallazgos con respeto a la deficiencia existente sino, y sobre todo, de las aspiraciones de la propia PCD y/o su familia. Si no se involucra a la PCD y/o a su familia en esta etapa inicial del trabajo y si no se comunica (de manera sencilla y entendible) el porqué de las acciones propuestas, difícilmente se logrará la participación activa de la propia persona y/o de su familia y sin esta, el fracaso de la intervención terapéutica está programado en la mayoría de los casos. En este primer contacto con la familia (salvo en los casos de discapacidad transitoria) igualmente se establece la obligación de la familia a participar en los eventos de capacitación para lo que debe de nombrar a una persona responsable. A más tardar a los 3 meses de iniciada la terapia, la persona responsable debe de afiliarse a la asociación (en el caso de “Los Angelitos”) firmar una “carta de compromiso” (con su propio hijo o hija) lo cual implica a parte del compromiso de su participación en las capacitaciones para la intervención terapéutica también el compromiso de su participación en las capacitaciones gremiales y las actividades gremiales de la asociación.
Dependiendo del tipo de discapacidad, de las aspiraciones de la PCD y de su familia, se define tipo y frecuencia de la intervención la cual puede referirse a la propia PCD (terapia física, de lenguaje, académica, ocupacional, actividades de la vida diaria), su entorno (familia, escuela), adaptaciones físicas en la casa, medios auxiliares, entre otros etc. o una combinación de dos o más intervenciones. Los planes de atención son revisados y readecuados periódicamente.
e. Referencia y Contra referencia
Existen principalmente dos vías por los cuales las PCD se acercan a los servicios que la(s) asociación(es) brindan.
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- Por conocimiento propio de la existencia de estos servicios.
- Por referencia de personal del MINSAL (Promotores, Médicos de Ecos familiares o Ecos especializados, incluyendo también referencias desde Hospitales Nacionales, Especializados (HHBB, Rosales) e ISRI.
El personal nuestro a su vez refiere a Ecos especializados, Hospitales Nacionales, Hospitales especializados y el ISRI tanto para establecer diagnósticos como para el seguimiento médico si esto es necesario. En principio, el sistema de referencia y contra referencia funciona de una manera aceptable siendo los problemas mayores; para las PCD y sus familias: La falta de accesibilidad (transporte, burocracia) y la tardanza para conseguir una cita de los centros especializados (HHBB, ISRI) y para nuestro personal la falta de indicaciones claras de parte de los médicos.